Cualquier tiempo pasado…

Por Jesus • 28 Dic, 2008 • Sección: Cultura

Es curioso pero los dos diarios regionales han tenido la misma idea, publicar un libro con fotografías antiguas en blanco y negro de Tudela y sus gentes. Para que luego digan que el espionaje industrial no funciona. Porque cada uno ha sacada a la luz el suyo, compartiendo muchas de las fotografías claro, que lo que hay es lo que hay y no da para más. De cualquier forma la idea es buena y eso es lo que importa, todos hemos salido ganando.
Una parte de fotografías corresponden a las calles de la ciudad, estampas de suelos sin pavimentar o mal empedrados, de paredes sucias, mal revocadas y sin pintar, sin más tráfico que el peatonal, cuando lo raro era ver pasar no ya un coche o una moto, sino una simple bicicleta. Calles en que los críos, con un palo en la mano eran capitanes de infantería y se podía jugar al fútbol sin temor. Donde el vecindario tomaba la fresca en las noches de verano y las hortelanas vendían sus productos en la puerta de su casa, que sólo cerraban al caer la noche.
Es difícil de encontrar en las fotos más “modernas” una sola antena de televisión y es que no debemos de olvidar que hace tan solo 40 años eran relativamente muy pocas las casas en las que hubiese un elemento tan superfluo y de lujo como lo era la caja tonta. Casas en las que el frigorífico o una cocina de gas eran lo más tecnológico que había si dejamos a un lado el contador de la luz y su caja de “plomos”. Casas sin otra calefacción que la cocina de leña y carbón y quizás en un alarde de poderío una estufa en el pasillo. Casa con corral, donde la convivencia con animales era algo natural y a nadie molestaba. Quizás a lo más jóvenes esto les parezca exagerado, del siglo pasado, de tiempos remotos, pero no. Como digo, hace tan sólo 40 años las cosas eran así para casi todos si exceptuamos a los 4 o 5 que lo tenían todo y los 10 o 12 que no tenían nada. Y si alguien todavía tiene memoria que intente recordar cuánto hace que tiene teléfono, el móvil no, el de casa, el de toda la vida. Cuándo cambiaron la televisión de blanco y negro por la de color o cuándo se fueron por primera vez de vacaciones en verano. Seguro que las repuestas asustan por lo cercanas, porque hace cuatro días esas fotos y lo que hay detrás eran una realidad tan oscura y tan triste que nos puede espantar. ¿Por qué hay alguien que quiera vivir sin el móvil, sin Internet, ni MP4? ¿Hay alguien que se considere apto para afrontar una vida sin microondas, ni lavadora, ni plancha de vapor?
Cualquier fotografía puede dar pie a una tesis doctoral en sociología, pero deberán servirnos para dar homenaje a todas las personas que han ido abriéndonos camino hacia donde nos encontramos ahora. Mientras podamos recordarlas no morirán.
Por cierto, ¿estáis en alguna de las fotos? Yo sí, abrazándome las piernas y cuidado por mi hermana, algo que no ha dejado y espero no deje de hacer nunca.
Se acerca la Navidad. Sed felices.

Por Jesús Escribano

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