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Bugatti Veyron, el sueño en superlativo

Por Jose Antonio • 28 Ene, 2009 • Sección: Motor

Es posible que a muchos de los lectores se os ocurra pensar que el automóvil escogido para esta edición, el Bugatti veyron, es un coche actual al que no se le puede adjetivar con el calificativo de mítico. Pero nada más lejos de la realidad. Este exclusivo automóvil pertenece a esta categoría por derecho propio.

Si bien lo habitual o lo corriente suele ser que un coche se convierta en mítico para los aficionados por su popularidad, por ser nuestro referente de toda una época en un contexto determinado o por sus éxitos deportivos, el veyron fue un automóvil “mítico” incluso antes de ver la luz. Su mero proyecto ya encandilaba todas las miradas hacia algo excepcional e insuperable: el superdeportivo más rápido de todos los tiempos.

Esta bestia del asfalto acelera de 0-100 kms en 2,5 sg

Repasando un poco la historia de Bugatti, decir que toda su historia y autenticidad se debe a la gesta de Ettore Bugatti, un italiano residente en Francia que registró su propia marca en la localidad de Molsheim (Alsacia). De su cuño salieron creaciones tan especiales como el Royale de 1927 con motor de ¡12,7 litros de cilindrada! - ahí es nada - o el fabuloso Type 35 Gran Prix de 1931, auténtico inspirador del Veyron que recoge todo el espíritu deportivo de sus ancestros. Esta fue la primera etapa de la marca francesa.

1947. En ese año fallece su fundador y la marca Bugatti cae en el olvido hasta que es comprada en 1968 por la nacionalizada “Líneas Aeronáuticas Francesas” (SNECMA). Con la inequívoca intención de no perder una marca nacional de brillante trayectoria haciendo acopio de ella al nacionalizarla para así protegerla. Ya se sabe como son los franceses con aquello que es suyo…

Ya en 1987, la marca es comprada por Romano Artioli y con él comienza otro periodo de esplendor con la creación del Bugatti EB 110 - coincidiendo con el 110 aniversario de Ettore -. Este se estableció en 1993 como el coche más rápido del momento con una velocidad homologada de 349 km/h. Fue el antecesor directo del Veyron y supuso el punto de partida.

Esta racha de éxitos perduró hasta 1995, año en que la empresa de Artioli se declaró en quiebra por una serie de excesos financieros hasta que en Septiembre de 1998 fue absorbida por el todopoderoso grupo alemán Volkswagen dirigido por su entonces presidente Ferdinand Piech. Esta fue la mejor y única salida para la marca Bugatti que de no ser así hubiera optado por desaparecer.
La notable inyección de capital que supuso estar al amparo del consorcio VW junto con la determinación de su presidente por conseguir la excelencia técnica fue lo que propició la gesta del Veyron. Sirva como ejemplo que algún año antes Piech dijo que crearía un automóvil que consumiera menos de 3 litros/l00kms. Muchos se troncharon de la risa. La respuesta de este fue el Audi A 2 1.2 Tdi con un consuno medio homologado que quedó en 2,9 L/100kms. Así podemos hacernos una idea de la seriedad con la que Piech habla.

Llegados al ansiado punto de hablar del mejor automóvil deportivo de todos los tiempos, se puede enfocar desde los siempre objetivos datos o la experiencia emocional de saber que se está ante lo mejor. Con el Veyron se pueden conjugar a la perfección ambas facetas.

Su coste actual es de 1.276.000 euros. La primera unidad que se produjo, fue a parar al mayor coleccionista del mundo que no es otro que el sultán de Brunei, pues cuenta en su haber con más de 500 coches a cual más costoso. Y lo adquirió en color ¡blanco!

Sigamos. Sólo el motor cuesta la friolera de 250.000 euros. Una transmisión 105.000 euros. El juego de cuatro ruedas de 22 pulgadas con los cuatro neumáticos michelín Pax cuesta 55.000 euros. O una tuerca de las ruedas en titanio 150 euros. Son solo algunos ejemplos para hacemos una idea de lo que estamos hablando.
No menos interesante resulta que su consumo medio ronda los 30 L/100kms, y que a pleno rendimiento en circuito asciende a los 90 L.

Pero lo más interesante y que por ello he dejado para el final son su grupo motriz y sus aceleraciones:
Bajo su carrocería de fibra de carbono se aloja un motor en disposición trasero-longitudinal de 8.000 c.c. con 16 cilindros resultantes de la unión de 2 V8 montados el uno junto al otro con 4 árboles de levas, 64 válvulas y 4 turbos. Ello posibilita la entrega de ¡1000 Cv! a 6000 rpm. y un par motor de ¡1.250 Nm! a tan solo 2.600 rpm.

En cuanto a las prestaciones puras esta bestia del asfalto acelera de 0-100 kms en 2,5 sg, alcanzó los 409 km/h en el circuito oval de nardo en el sur de Italia y tan sólo tarda 17 sg. en alcanzar los 300 km/h. o 40 sg. en alcanzar la máxima velocidad.

A pesar de lo que en principio se puede pensar, este Bugatti es un deportivo extremo que sin embargo no renuncia a un exquisito equipamiento al estilo de las más refinadas berlinas de lujo y muy al contrario de creaciones tan extremas como un Ferrari F-430 Scureria o un Porsche 911 GT2 a los que bate por completo.

Tan sólo el constructor Sueco Koenigsegg es capaz de rivalizar con el Veyron con su modelo CCX pero sin llegar a igualarlo, pues se queda en una velocidad punta de 395 kms/h. y su coste es de 395.000 euros.

Por: José Antonio Fraile

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